
ser niño o ser perro es una disyuntiva
muy complicada actualmente
pero si soy niño, que soy
querría soñar y fluir y volar y otras tantas
estupideces más
y en estos días todo cuesta mucha plata
y tengo hueso no alas ni membranas ni pico ni plumas
ni otros apéndices aerodinámicos para semejantes sandeces
por eso no quiero ser niño
prefiero ser perro
perro
perro
para llorar y reír como perro
cuando me den de palos
y morir como perro
al momento de colgar el auricular
after the phone call.
08-01-11
No sé si te habrá inspirado Roger Wolfe, pero aquí encuentro una dosis potente de realismo contemporáneo. Esa voz pendenciera de hablar sobre lo que queremos pero que no está, y sobre lo que si está, pero no queremos se agradece…
ResponderEliminarY aunque parecieran marchar en desvergüenza los antagonismos: un perro y un niño, al fin de cuentas ambos tienen tanto en común, lo que pasa es que solemos subestimar sus potencial, y los callamos con pequeñeces…
Encantada de leerte, René.
Besitos
Patricia